Mostrando las entradas para la consulta seno ordenadas por relevancia. Ordenar por fecha Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas para la consulta seno ordenadas por relevancia. Ordenar por fecha Mostrar todas las entradas

jueves, 11 de diciembre de 2014

Una descripción de las maravillosas leyes de la razón entre los números (3)

Ya disfrutamos de la maravillosa velada entre Lord Napier y Henry Briggs y se planteó la necesidad de los logaritmos. El cómo llegó Napier a ellos, cómo los calculó y probar cual es su utilidad son tareas que aún tenemos pendientes.

En el capítulo anterior ya vimos como relacionando una progresión geométrica con una aritmética podíamos convertir una multiplicación en una suma. El procedimiento funciona bien para cantidades discretas pero nos quedaba resolver el problema de rellenar los huecos.

Zenón planteó una serie de paradojas en las que demostraba que el movimiento no era posible. Por ejemplo en una de las variantes de la paradoja de Aquiles, el de los pies ligeros, y la tortuga, Aquiles no puede alcanzar a la tortuga, ya que ni siquiera puede ponerse en movimiento, porque antes de recorrer el tramo que le dio en ventaja, tendría que haber recorrido la mitad de ese tramo y antes de ese, la cuarta parte y antes la octava y así sucesivamente.

Demos ahora un giro a esta historia y pongamos a Aquiles sobre un segmento y a la tortuga sobre una recta. Los dos parten a la vez desde el punto A y a la misma velocidad. La tortuga se mueve a velocidad uniforme, pero Aquiles, al que castigó Hermes por su soberbia, se ve obligado a moverse cada vez más despacio a una velocidad proporcional a la distancia que le separa del final del segmento. El movimiento, como muestra la figura, ha de ser sincrónico de manera que cuando la tortuga llegue al punto C, Aquiles llegaría a γ, cuando la tortuga llegase a D, Aquiles llegaría a δ y así sucesivamente. Como veréis Aquiles está condenado a acercarse todo lo que quiera al final del segmento, pero nunca llegará a alcanzarlo.
Figura 1: Movimiento sincrónico sobre las dos rectas
Vaya por delante que la historia de Aquiles es de mi cosecha y que Napier no la nombra en ningún momento, pero como el blog es mío me tomo las licencias poéticas que me apetecen.
Este es el símil cinemático que utilizó Napier y que le permitió obviar el problema de la continuidad. Quizás lo veréis mejor si en vez de situar las rectas paralelas las disponemos una perpendicular a la otra estando Aquiles en el eje X y la tortuga en el eje Y. Los puntos indican donde donde tienen que coincidir los dos y la línea roja la unión suave entre dichos puntos. Seguro que esta figura les resulta familiar a muchos:
Figura 2: Movimiento sincrónico sobre las dos rectas situadas perpendicularmente la una a la otra.
Para entender como define Napier los logaritmos tenemos que remontarnos a lo que se estaba buscando: una forma sencilla de operar con senos y cosenos. Por esa razón Napier hace recorrer a Aquiles el seno de un ángulo1 que es un segmento, el sinus totus, de longitud arbitraria e igual a 10.000.000, mientras que la tortuga, despacio pero segura, recorre su línea recta a velocidad constante, de manera que para cualquier instante la distancia que le falta por recorrer a Aquiles para llegar al final del segmento es el seno y la distancia recorrida por la tortuga en el mismo tiempo es el logaritmo del seno. En consecuencia, mientras los senos decrecen en proporción geométrica, el logaritmo de Napier crece en proporción aritmética. La figura 3 muestra lo que entendía Napier por el logaritmo del seno.
Figura 3. La definición de logaritmo según Neper
La figura 4 muestra lo mismo pero de una forma a la que quizás estemos más acostumbrados.
Figura 4: La definición de logaritmo según Neper representada en forma moderna
Ahora si que estamos en condiciones de rellenar los huecos y de asistir a los retoques que permitirán dejar a los logaritmos tal y como los conocemos hoy en día; pero como ya estoy cansado, lo dejo para más adelante.






1 Pero ¡ojo!, no el seno tal como lo entendemos nosotros hoy en día si no tal y como se entendía en la época de Neper.

Bibliografía:


Logarithms: The Early History of a Familiar Function

The Logarithms, Its Discovery and Development

Las funciones logarítmica y exponencial por Aguilar de Pérez, Lidilia (1981)

martes, 18 de noviembre de 2014

Una descripción de las maravillosas leyes de la razón entre los números (2)

Esta es la entrada donde comencé a hablar de la aburrida maravillosa historia de los logaritmos. Terminé con la primera definición que Napier daba en su libro, por lo que, en buena ley, ahora correspondería continuar con más definiciones, llegar a la definición de logaritmo y terminar con la correspondiente caterva de proposiciones, teoremas y corolarios... justo lo que hace que las matemáticas sean odiadas por la mayor parte del género humano. Así que vamos a darle un pequeño giro y comenzaremos, como no podía de ser de otra forma, por el principio del principio, aunque para ello tengamos que retroceder un poco en el tiempo, aproximadamente hasta el 8500 a. C. en los albores del Neolítico.
El Neolítico marca el momento en que el hombre deja de ser nómada para convertirse en sedentario: es el inicio de la domesticación de los animales, lo que dará lugar al pastoreo, del pastoreo, la agricultura, la cerámica y los primeros poblados (lo que llevaría, años más tarde, a la burbuja inmobiliaria). El sedentarismo conlleva además la necesidad de saber cuándo hay que sembrar, cuándo van a migrar los animales, para adelantarse a sus movimientos, anticipar las crecidas e inundaciones... y todo ello se consigue con el gran reloj natural que son las estrellas. No es de extrañar, por lo tanto, que la astronomía fuera de las primeras ciencias que se desarrollasen y de su mano vienen la trigonometría plana y la esférica.

Vista aérea de Stonehenge, obtenida de Google Earth.

Así la trigonometría era ya conocida por babilonios y egipcios, quienes establecen el sistema sexagesimal. En la antigua Grecia, en el siglo II a. C., Hiparco de Nicea construye una tabla de senos para la resolución de triángulos. Conviene señalar que su definición de seno, no coincidía con la moderna (cateto opuesto dividido entre la hipotenusa). Ellos definían el seno (ver dibujo) como la mitad de la longitud de la cuerda delimitada por los lados del ángulo central dado que corta a una circunferencia de radio R arbitrario.
Definición de seno de un ángulo
También en la época de Napier el seno se consideraba como un segmento. y al radio r se le denominaba "sinus Totus". En sus cálculos Napier utilizará un radio igual a 10 000 000.
También los matemáticos hindúes y árabes trabajaron con las funciones trigonométricas y a finales del siglo X habían completado las restantes funciones trigonométricas (coseno, tangente, cosecante, secante y cotangente) y habían enunciado los principales teoremas y fórmulas de la trigonometría, tanto de la plana como de la esférica. Habría que esperar hasta el siglo XII para que Occidente comenzase a enterarse de que va la copla, gracias a las traducciones de libros de astronomía árabes, que aparecen en el siglo XII.
Aunque cueste creerlo en el siglo XI los habitantes de Jaén, disponían de baños públicos con piscinas de agua fría y caliente. En la misma época, en el norte de la Península y los antepasados de la señora Merkel se bañaban cuando el coyote cogía al correcaminos.
Todo comienza a cambiar con la llegada del Renacimiento, aunque cuando la cosa comienza realmente calentarse es con el Descubrimiento de América. La navegación impulsa el desarrollo de numerosos campos, produciendo a finales del siglo XVI una auténtica explosión de en todos los saberes relacionados con la ciencia y la tecnología. Astronomía, ingeniería naval, cartografía matemática, geodesia,... todos tienen algo en común necesitan cálculos, cálculos y más cálculos y además suficientemente exactos, lo que a su vez se traduce en la búsqueda de nuevos métodos para calcular más rápidamente y con mayor precisión. Acaba de nacer el arte de la computación (y de ahí a las calculadoras e internet no hay más que un paso). De manera que parece natural que se comenzaran a buscarse sistemas que permitiesen sustituir procesos complicados como la multiplicación o división por otros más sencillos como la suma y la resta. A este procedimiento se le denomina prostaféresis1 (19 puntos, más los correspondientes bonus, en el Scrabble).
Un buen ejemplo de esto es la igualdad:
que fue la que probablemente la que llevó a Napier a trabajar inicialmente con senos, lo que además estaba plenamente justificado porque su idea original era la de facilitar los cálculos trigonométricos a los astrónomos y, ya puestos, alegrarles un poco su vida2.
En resumen a finales del siglo XVI hay una necesidad imperante de hacer cálculos complejos de todo tipo, especialmente trigonométricos, de una forma rápida y precisa y en el horizonte la única idea que aparece como viable, a falta de las calculadoras electrónicas, es sustituir las multiplicaciones por sumas. La pregunta del millón es:
¿Alguien sabe cómo?
Aunque parezca mentira ya se había dado un primer paso. Naturalmente para llegar a él hay que volver a viajar en en el tiempo, unos 2000 atrás aproximadamente, hasta llegar a Aristóteles que en los pocos ratos que Alejandro le dejaba libre, se dedicaba a estudiar cosas tan curiosas como esta:
Escribamos en una fila las potencias de 2 y debajo los números naturales3.
1
2
4
8
16
32
64
128
256
512
1024
2048
4096
9192
0
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13

Si ahora queremos multiplicar 16 por 128

1
2
4
8
16
32
64
128
256
512
1024
2048
4096
9192
0
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13

basta con sumar 4 + 7 = 11, para obtener el resultado (2048) buscado. Ahora bien, ¿cómo haríamos con esta misma tabla para multiplicar 3 por 5 9? La genialidad de Napier consistió, precisamente, es saber como rellenar esos huecos.
Como en aquella época aún no se había establecido el concepto de continuidad de una función4, Napier utiliza un símil cinemático: el movimiento sincrónico de dos puntos. Sitúa el primero sobre una recta moviéndose a velocidad constante, mientras que el otro se desplaza sobre un segmento a una velocidad decreciente proporcional a la distancia que le resta por recorrer. No está claro5 como se le ocurrió a Neper la idea, pero me gusta imaginar que lo que hizo fue darle un giro a la conocida paradoja de Zenón del veloz Aquiles y la tortuga. En ambos casos tenemos dos corredores, uno de ellos corriendo a una velocidad constante (la tortuga / el logaritmo) y otro corriendo sobre un recorrido que sigue una suerte de progresión geométrica decreciente (Aquiles  / el seno). Aquiles, en la paradoja, necesitaría un tiempo infinito para coger a la tortuga, pero como aquí lo que queremos es que los dos vayan a la par, ahora lo que tendrá que ser infinito será el camino recorrido por la tortuga / el logaritmo.
Mañana, más.




1 Término compuesto de dos palabras griegas: prosthesis (πρόσθεσις) y aphairesis (ὰφαίρεσις) que significan adición y sustracción, dos de los pasos del proceso.

2 De ahí que Laplace afirmarse, no sin cierta exageración, que:
"Con la reducción del trabajo de varios meses de cálculo a unos pocos días, el invento de los logaritmos parece haber duplicado la vida de los astrónomos".
3 Progresiones geométricas y aritméticas respectivamente. Si la gente supiese ver la diferencia entre ellas nos ahorraríamos todos los timos piramidales y la burbuja inmobiliaria.

4 El concepto de continuidad lo estableció Bolzano en 1781.

5 Lord Moulton en la lección inaugural, "La invención del logaritmo, su génesis y evolución", del Congreso que se celebró en Edimburgo en 1915 con motivo del tricentenario de la invención de los logaritmos escribió:
"The invention of logarithms came on the world as a bolt from the blue. No previous work had led up to it, nothing had foreshadowed it or heralded its arrival. It stands isolated, breaking in upon human thought abruptly without borrowing from the work of other intellects or following known lines of mathematical thought ".

El invento de los logaritmos vino al mundo como salido de la nada. Ningún trabajo previo condujo a él, nada lo presagió, ni anunció su llegada. Es algo aislado, que se introduce en el pensamiento humano abruptamente sin tomar nada prestado del trabajo de otros intelectos o siguiendo líneas conocidas del pensamiento matemático.




Bibliografía:
AGULAR PÉREZ, Lidilla. Las funciones logarítmica y exponencial.
CLARK, K. M y MONTELLE, C. Logarithms: The Early History of a Familiar Function.
Math Forum. The Logarithms, Its Discovery and Development.
MOULTON Lord, et al. Napier tercentenary memorial volume.
PÉREZ DELGADO, Juan Manuel. El que hacer matemático. Un recorrido por la historia. Parte II: La matemática en el siglo XVII.
TAPIA MORENO, Francisco Javier. Historia de los Logaritmos. Apuntes de la Historia de las matemáticas. Vol 2. nº 2.

jueves, 12 de marzo de 2015

Una descripción de las maravillosas leyes de la razón entre los números (5)

Ya disfrutamos de la maravillosa velada entre Lord Napier y Henry Briggs, vimos del porqué de la necesidad de los logaritmos, sabemos como llegó Napier a ellos y como se podían calcular. De manera que, piano piano, hemos ido viendo toda la historia que hay detrás de los logaritmos.

Al igual que al zorro le gusta ir ocultado su rastro hay matemáticos, como Gauss, que consideran que
“La obra por sí debe ser completa, sencilla y convincente, sin que pueda encontrarse signo alguno que indique el trabajo que ha costado lograrla... Una catedral no está terminada hasta que ha desaparecido de la vista el último de sus andamios” 
Por fortuna, Neper no era de esos y sabemos como se fue puliendo la idea de logaritmo. Recordemos que las tablas de Neper la formaban los logaritmos de los senos1 y que para evitar trabajar con fracciones se fijaba el valor$$\sin{}90º = 10^8$$.
Tabla de los logaritmos de Neper (Neper, 1620)

La tabla que vemos en la figura anterior muestra como Neper dispuso los ángulos (columna 1) y sus complementarios (columna 7) a intervalos de un minuto en las columnas de los extremos, a su lado los senos (columnas 2 y 6) y a continuación los correspondientes logaritmos (columnas 3 y 5). De esta manera vamos a tener también los logaritmos de los cosenos, como cosenos de ángulos complementarios. Entre medias (columna 4) una columna (Differentia) con el logaritmo del seno menos el logaritmo del seno de ángulo complementario (columna 3 menos columna 5) que nos permite calcular los logaritmos de las tangentes.

Parecía que ya estaba todo hecho, pero había unos peros...

La definición formal que da Napier para el logaritmo L de un número N es:$$N = {10^7}{\left( {1 - {{10}^{ - 7}}} \right)^L},$$que lo escribiremos de la forma$${\mathop{\rm NapLog}\nolimits} \left( {N} \right)=L$$tiene la deseada propiedad de transformar un producto en una suma$${\mathop{\rm NapLog}\nolimits} \left( {{{10}^{ - 7}}{N_1}\;{N_2}} \right) = {\mathop{\rm NapLog}\nolimits} \left( {{N_1}} \right) + {\mathop{\rm NapLog}\nolimits} \left( {{N_2}} \right)$$aunque, eso sí, de una forma bastante engorrosa. Para escribir en notación moderna la ecuación despejaríamos L tomando logaritmos en la base apropiada:$${\log_{1 - \frac{1}{{{{10}^7}}}}}\left( {\frac{N}{{{{10}^7}}}} \right),$$lo que pone de manifiesto que la base utilizada originalmente por Napier era$${\left( {1 - \frac{1}{{{{10}^7}}}} \right)^{{{10}^7}}} \approx {e^{ - 1}}$$Tanto Briggs como el propio Neper fueron conscientes de este hecho y de las dificultades que conllevaba, por lo que de forma casi simultánea optaron por considerar al 10 como base de los logaritmos y suponer que:$$\begin{array}{c} log\left( 1 \right) = 0\\ log\left( {10} \right) = 1 \end{array}$$Lamentablemente Neper se encontraba ya sin fuerzas para la tarea de volver a recalcular su tabla, de manera que fue Briggs quien lo hizo y en 1617, el mismo año de la muerte de Neper, publicó Logarithmorum Chilias prima, la primera tabla de logaritmos de ocho cifras hasta el número mil. Siete años después llegaba Arithmetica Logarithmica, que contenía tablas de logaritmos de 14 cifras para los números del 1 al 20000 y del 90000 al 100000.

¿Cómo lo hizo?

Recordad que hablamos de una época en la que no había calculadoras de hecho ni siquiera había lápices por lo que todos los cálculos tenían que hacerse a mano escribiendo con pluma de ganso. Tampoco se había desarrollado el concepto de desarrollo en serie de una función, de manera que para poder calcular los logaritmos de forma eficiente, tenía que basarse en una regla que ya comentamos anteriormente:
Si {an} es una progresión geométrica y {bn} es una progresión aritmética lo estando ambas relacionadas por bn = log(an) entonces $$\frac{b_{n-1} + b_{n+1}}{2}=\log{\sqrt {a_{n-1} \times a_{n+1}}}$$
De manera que para calcular, por ejemplo, el logaritmo de 2 habría que hallar la media geométrica entre 1 y 10 (1,7783...) y asignarle como logaritmo la media aritmética entre 0 y 1 (0,5). Luego se repite el proceso con 1,7783... y 10 (2,3714...) y 0,5 y 1 (0,25) y así sucesivamente hasta que hubiese llegado a un número próximo a 2. Por ejemplo para obtener una precisión de 4 decimales tendría que haber hecho 12 iteraciones, mientras que si hubiese querido ir a ocho decimales tendría el número de iteraciones hubiese sido 27.
iteración n log n
1 3,1623 0,500000
2 1,7783 0,250000
3 2,3714 0,375000
4 2,0535 0,312500
5 1,9110 0,281250
6 1,9810 0,296875
7 2,0169 0,304688
8 1,9989 0,300781
9 2,0079 0,302734
10 2,0034 0,301758
11 2,0011 0,301270
12 2,0000 0,301025

Ni más ni menos eso fue lo que hizo Briggs: en primer lugar obtuvo 54 raíces cuadradas sucesivas de 10, o sea $$\sqrt[{18\;014\;398\;509\;481\;984\;\;}]{{10}},$$con una precisión de 32 decimales que llegó a ser de 40 para los últimos valores, y las puso en correspondencia con las sucesivas mitades de la unidad
Tabla de las raíces cuadradas n-simas de 10 (Briggs, 1624)

Esto es, calculó los logaritmos de 2n√10 para n = 1, 2, ..., 54. Solo se detuvo cuando comprobó que la parte decimal de la raíz era la mitad de la parte decimal de la raíz anterior. Al comparar estos valores con los valores de 2-n observó que si x = 1 + r, entonces log x ≈ α r; siendo α un factor de proporcionalidad que calculó utilizando la última pareja de valores obtenidos:$$\alpha \approx \frac{{\log \left( {1 + r} \right)}}{r}\\\alpha \approx \frac{{{2^{ - 54}}}}{{\sqrt[{{2^{54}}}]{{10}} - 1}}\\\alpha \approx \frac{{{\rm{5}}{\rm{,5511151231257827021181583}} \times {\rm{1}}{{\rm{0}}^{ - 17}}}}{{{\rm{1}}{\rm{,27819149320032344165000000}} \times {\rm{1}}{{\rm{0}}^{ - 15}}}}$$
$$ \;\;\;\alpha \approx 0,434294481903251804\;\;\;$$

Otra de las armas de Briggs eran las propiedades de los logaritmos, que las expuso en el capítulo 2:
\[\begin{array}{c} \log \left( {a \times b} \right) = \log a + \log b\\ \log \frac{a}{b} = \log a - \log b \end{array}\] y por si fuera poco disponía de una herramienta adicional poco común y tremendamente eficaz: su ingenio. Como todos hemos comprobado alguna vez, eso sí, con ayuda de la calculadora, la extracción sucesiva de raíces cuadradas de cualquier número nos lleva, sí o sí, a un número próximo a uno, de manera que tenemos$$\left. \begin{array}{l} \sqrt[{{2^n}}]{x} = 1 + r\\ \log \left( {1 + r} \right) = \alpha \;r \end{array} \right\} \Rightarrow \log x \approx {2^n}\alpha r$$De manera que el cálculo del logaritmo decimal de cualquier número se reducía a la extracción sucesiva de las raíces cuadradas. Eso le permitió tomar una serie de atajos en el cálculo de los logaritmos. Por ejemplo, en vez de calcular el logaritmo de 2, calculó el logaritmo de 1024. Al fin y al cabo:$$2^{10}=1024\\\log 2^{10}=\log 1024\\10\log 2=\log (1,024 \times 1000)\\10\log 2=3+\log 1,024$$De donde:$$\log 2=(3+\log 1,024)/10$$Extrajo la raíz de 1,024 cuarenta y siete veces (47) hasta que consideró que podía aproximar log(1 + r) por α r. El resultado que obtuvo fue:$$\sqrt[{2^{47}}]{{1,024}} = {1,00000\;00000\;00000\;16851\;60570\;53949\;77} \;\;\;\;\;\;\;\;\;\;\;\;\;\;\;\;\;\;\;\;\;\;\;\;\;{Briggs}\;\;\;\\\sqrt[{2^{47}}]{{1,024}} = {1,00000\;00000\;00000\;16851\;60570\;53949\;76636\;06783} \; {Mathematica}$$y operando pudo Briggs obtener el logaritmo con una precisión de 19 cifras decimales. Si hubiese comenzado directamente con  el 2, se hubiese visto obligado a realizar 52 raíces cuadradas consecutivas, obteniendo un ahorro de cinco raíces cuadradas.

Para calcular el logaritmo de 3, realizó algo similar, ya que lo que hizo fue calcular el logaritmo de 6, y para ello tomó como valor de partida 69=10077696

Por si fuera poco, a base de realizar raíces, observó que se repetían determinado patrones lo que le llevó a desarrollar un ingenioso sistema que sustituía el cálculo de las raíces cuadradas por sumas y restas2, vislumbrando procedimientos propios de los actuales métodos numéricos.

Casi hemos terminado con los logaritmos decimales, que no neperianos, inventados por Neper y desarrollados por Briggs. La pregunta natural que nos surge ahora es, si Neper no inventó los logaritmos neperianos, ¿quién fue quien lo hizo?

Para terminar, y para los más frikis, dos programas muy básicos que en el Mathematica  permite calcular raíces cuadradas sucesivas y logaritmos decimales de cualquier número entre 1 y 10 por el método de Briggs.

raizNsima[x0_, n_] := Module[
  {t = x0},
   For[i = 0, i < n, i++, t = Sqrt[t]; Print[N[t, 40]]]
]

miLog[n_, prec_] := Module
[ {TOL = 10^(-prec), i, x0, x1, log0, log1, xNew, logOld, logNew},
  {i, x0, x1, log0, log1} = {1, 1, 10, 0, 1};
   xNew = Sqrt[x0 x1];
   logNew = (log0 + log1)/2;
   logOld = logNew + TOL + 1;
   While
       [Abs[logOld - logNew] > TOL,
        logOld = logNew;
        If
          [n < xNew,
          x1 = xNew;
          log1 = logNew,
          x0 = xNew;
          log0 = logNew];
         xNew = Sqrt[x0 x1];
         logNew = (log0 + log1)/2;
          i++];
  {i, N[xNew, 40], N[logNew, 40]}
]





1 y que tampoco la definición de seno que manejaba Neper es la que manejamos hoy
2 Tranquilos que no voy a desarrollarlo aquí.

---------


Bibliografía:
Logarithms: The Early History of a Familiar Function The Logarithms, Its Discovery and Development
Historia de los logaritmos, Navegando entre números.
David Orden (2013) Yo también viví engañado: El logaritmo neperiano no usaba la base e.
Ribnikov, K (1991) Historia de las matemáticas. Ed. MIR. Moscú
Napierian Logarithm
Briggs, H (1624) Arithmetica Logarithmica Versión traducida y comentada por Ian Bruce (2004)
Denis Roegel. A reconstruction of the tables of Briggs' Arithmetica logarithmica (1624). [Re- search Report] 2010.
Neper (1620) Mirifici Logarithmorum Canonis Constructio.

jueves, 7 de mayo de 2015

Del tamaño y forma de la Tierra o cuán grande es nuestra casa. (5)

Griegos, chinos, árabes, todos porfiando por medir el tamaño de la Tierra y a fuer de ser sinceros, ninguno de ellos más original que el otro. Pero siempre hay alguien que se busca las habichuelas para ser algo más original que los demás y así poder destacar sobre el resto.

El persa Al-Biruni, sin duda, debió de ser uno de esos tipos. Incasable viajero, hablaba fluídamente varios idiomas (al menos siete) y era una auténtica enciclopedia científica andante. En sus más de 180 trabajos, lamentablemente la mayor parte de ellos perdidos, tocaba, y además bien, todos los palos del conocimiento: desde la astronomía hasta la teología pasando por la historia y las matemáticas. No hay en todo Occidente alguien con quien pueda comparársele.

Conocedor de la historia de al-Mamun, que ya hemos contado en este blog, decidió repetir su experimento, pero ante la falta de fondos para realizarlo y las dificultades que entrañaba el hacerlo1 decidió que fueran sus neuronas y no sus pies los que recorrieran el camino. Este ingenioso método además de evitar que te llenes las babuchas de arena tiene la ventaja de que las distancias a medir sean más cortas y que no es necesario seguir la dirección del meridiano, lo que a priori le hace un método más exacto que los anteriores.

El procedimiento se basa en medir la altura2 del horizonte, θ, desde una montaña de altura conocida.

Oops... Creo recordar que nadie había dicho nada de medir la altura de una montaña.

Afortunadamente al-Biruni, desde su juventud, sabía cómo hacerlo: Desde dos puntos alineados con la cumbre de la montaña (véase la figura 1), cuya distancia entre ellos es conocida,
Figura 1. Determinación de la altura de una montaña
y, aproximadamente, a la misma altura se miden los ángulos cenitales a la cumbre, y mediante la sencilla relación trigonométrica:$$\Delta H = \frac{{\cot {L_{AC}}\;\cot {L_{BC}}}}{{\cot {L_{BC}} - \cot {L_{AC}}}}{d_{AB}}$$podemos determinar la altura de la montaña.

Ahora toca la segunda parte. Subimos a la cumbre de la montaña, y, como vemos en la figura 2, medimos la altura del horizonte, θ.
Figura 2. Determinación del radio terrestre.
Como el triángulo APO es rectángulo en P, aplicando el teorema del seno$$\frac{{R + H}}{{\sin 90}} = \frac{R}{{\sin \left( {90 - \theta } \right)}}$$se llega fácilmente a:$$R = \frac{{\cos \theta }}{{1 - \cos \theta }}\;H$$Los resultados que obtuvo con los datos que tomó en Nandana, (652,055 codos de altura y 0º34' de altura), determinó que el radio terrestre era de 12851369,845 codos. Como la medida del codo que usó al-Biruni era 493 mm nos iríamos a un radio terrestre igual a unos 6336 km.

Naturalmente este método no está exento de problemas. Desconocemos la instrumentación que utilizó, aunque como lo más probable fuese que usase un astrolabio, cuya precisión está limitada a un cuarto de grado, lo que influye en la exactitud de los resultados. Además la medición de la altura del horizonte desde lo alto de la cumbre de una montaña es mucho más fácil de decir que de hacer. De entrada la montaña de estar sobre una llanura, donde no existan otras elevaciones que le oculten el horizonte. Además se necesita una vista clara del horizonte, por lo que la atmósfera ha de estar limpia de polvo y completamente transparente, lo que en astronomía se conoce con un seeing I. Estas condiciones de transparencia atmosférica son las que se suelen tener después de una buena lluvia. Como el valor de θ es tan ajustado es de suponer que tuvo que armarse de paciencia y repetir en varias ocasiones sus medidas para poder promediar posteriormente. Como, según parece, tampoco tuvo en cuenta el efecto de la refracción atmosférica, es de suponer que sus resultados deberían estar afectados por algún tipo de error sistemático pero, sorprendentemente, no lo están. Lo que nos lleva a suponer que Biruni probó su método en diferentes escenarios y que se quedó con aquellos resultados que más se ajustaban al valor obtenido por al-Mamun. Naturalmente, y a falta de sus cuadernos de campo, todo esto no son más que suposiciones.

Pero, ¿saben lo mejor? Pues que esa no fue la única contribución de al-Biruni al campo de la geodesia.



Notas
1 "¿Quién va ayudarme en esta aventura?" - decía - "Se requiere un gran control sobre enormes extensiones de desierto, y hay que tener mucho cuidado con los peligros traicioneros que hay en él. Una vez elegí para este proyecto las localidades entre Dahistan, en las proximidades de Jurjan  y la tierra de los turcos, pero los resultados no fueron alentadores y entonces, quienes financiaron el proyecto, perdieron interés en él" (Gomez, 2010)

2 La altura es el ángulo complementario del ángulo cenital.



Fuentes
Spies, O. (1951) Al-Biruni Commemoration Volume A.H. 362—A.H. 1362. Iran Society, 159-B Dharamtala Street.
S. H. Barani, “Muslim Resear­ches in Geodesy,” in Al-Bīrūnī Commemoration Vol­ume, Calcutta, 1951, pp. 1-52.
J. H. Kramers, “Al-Bīrūnī’s Determin­ation of Geographical Longitude by Measuring the Distances,” in Al-Bīrūnī Commemorative Volume, Calcutta, 1951, pp. 177-83.
Al-Biruni. Un precursor de la ciencia moderna. Kalamo libros S. L. (consultado 5 de mayo de 2015).
Berggren, (1982) “Al-Bīrūnī on Plane Maps of the Sphere,” JHAS 6, pp. 47-95
Butterfield, A (1906) A history of the determination of the figure of the earth from arc measurements. Davis Press. Worcester, Mass.
Gomez, A. G. (2010) Biruni's Measurement of the Earth. (consultado 5 de mayo de 2015).
Mercier, R. P., (1994) ‘Geodesy,’ The History of Cartography, ed. by J. B. Harley and D. Woodward, Chicago and London, University of Chicago Press, Vol. 2, Book 1
O'Connor, J. J. and Robertson E. F. Al Biruni Biography. McTutor History of Mathematics Archive. Univ. of St. Andrews. (consultado 5 de mayo de 2015).
Pingree, D. BĪRŪNĪ, ABŪ RAYḤĀN iv. Geography. Encyclopaedia Iranica. Vol. IV, Fasc. 3, pp. 279-281Sparavigna, A.C. (2014). Al-Biruni and the Mathematical Geography. PHILICA.COM Article number 443.
Sparavigna, A.C. (2014). The Ten Spheres of Al-Farabi: A Medieval Cosmology, International Journal of Sciences, vol.3 n.6, pp.34-39
Stone, M. H (2014), The Cubit: A History and Measurement Commentary

miércoles, 26 de noviembre de 2014

Algunas curiosidades que nunca te contó tu profe de mates.

Estando un día con mi hija Carmen en brazos se nos acercaron unos turistas y me puse a hablar con ellos en inglés. En esto llega mi mujer y mi hija, muy seria, le dice:
Mamá... Papá habla raro.
Desde pequeños, estoy tratando de meterles en la cabeza a mis hijos la importancia de saber idiomas para poder entenderse, sin ayuda de nadie, en el idioma original de tu interlocutor. El más que sabido traduttore—traditore ha dado lugar a numerosas anécdotas y las matemáticas tampoco iban a librarse de ellas. Como ya conté aquí, el mundo occidental empezó a tener noticia de las funciones trigonométricas a partir de las traducciones realizadas por Robert de Ketton (o Chester), quien en el 1145 tradujo en Segovia1 la célebre obra de al-Jwarizmi  Hisab al-Yabr wa' l-Mukabala, considerado el primer libro de álgebra. A la hora de traducir, el árabe es un idioma especialmente jodido porque al escribirlo es muy común omitir las vocales cortas y el significado de la palabra ha de deducirse del contexto. Así dicho el bueno de Roberto se encontró con el término:
jb
y tuvo que ponerle, como si estuviese jugando a la Ruleta de la Fortuna, las vocales apropiadas. No sabemos si fue por pereza o porque se estaba aficionado en exceso al cochinillo y al buen vino, pero el hecho es que Don Roberto no se molestó de buscar en Google, porque si lo hubiera hecho se habría encontrado con...

En el común de Occidente las únicas aportaciones dignas de mención que le otorgamos a los hindúes es el descubrimiento del cero y la invención del ajedrez. Naturalmente la realidad es mucho más amplia, ya que la matemática hindú hizo un aporte esencial sin la cual las matemáticas no hubiesen podido desarrollarse. Hablo de la numeración posicional. En el sistema de numeración romana L es siempre cincuenta; X, diez o I, uno. Así por ejemplo LXII equivale a nuestro a 62, y CLXII equivale a 162. Los matemáticos hindúes desarrollan un sistema de numeración en el que el valor de cada número varía con la posición que ocupe. Así un 2 escrito en la segunda posición vale diez veces más que escrito en la primera. Los matemáticos hindúes son, por lo tanto, los inventores del sistema de numeración posicional en base 10 y hacia el 595 d. C. aparece escrita en notación decimal en un plato la fecha del año 346. Pero aún hay más...

En el siglo II a. C Hiparco de Nicea había desarrollado una tabla de cuerdas para poder resolver triángulos. Dicha tabla debió de pasar, probablemente a través de la escuela alejandrina, a los matemáticos hindúes, quienes tradujeron cuerda con el término sánscrito jya, que a su vez deriva del termino cuerda del arco2. En algún momento decidieron que sería más práctico trabajar con la mitad de la cuerda (ardha-jya o jya-ardha), y así es como nos lo encontramos en los textos de Aryabhata pero el personal, que aquí y en la India, es bastante perro siguió utilizando el tradicional jya. Cuando los árabes toman prestado el término, lo aproximan por jyla y fonéticamente deriva en el árabe jiba, que escrito queda:
jb
Esta fue la situación en la que se encontró Don Roberto quien acosado por la necesidad, compró vocales y compuso el término:
jaib
que significa: bahíagolfo3 que en latín se dice sinus.

La etimología del resto de los términos trigonométricos es más aburrida. El término coseno lo introdujo John Newton a partir de una modificación del término co.sinus sugerido Edmund Gunter en 1.620. A su vez este término no es más que una abreviación de "seno del ángulo complementario"

Por último los términos tangente y secante los introdujo Thomas Fincke en 1583 y hacen referencia a su significado geométrico clásico: tocar en un puntocortar. Lo dicho, un rollo.





1 En aquella época las zonas fronterizas entre España cristiana y musulmana sirvieron como foco de atracción de traductores de todos los países, ya que era el lugar de paso del conocimiento entre el mundo musulmán, mucho más avanzado por aquel entonces, y el cristiano.
2 Aquí arco hace referencia al arma.
3 Aquí golfo hace referencia al accidente geográfico.

Fuentes
Matemática hindú
La matemática hindú
Earliest Known Uses of Some of the Words of Mathematics.